La estafa Gran Hermano

"Gran hermano", se sabe (luego de un año de promoción previa en la pantalla haciendo referencia al éxito alcanzado en otros países, tras inquietantes adelantos del programa en versión argentina y a una semana de haber comenzado a emitirse), consiste en mostrar la convivencia de doce jóvenes en una misma casa que no podrán mantener contacto con el mundo exterior durante 112 días. 

Durante este tiempo, los participantes irán compitiendo (se descalificarán entre sí) hasta quedar un único ganador, que será premiado con 200.000 pesos. La producción del programa está equipada con 30 cámaras y 70 micrófonos, con la intención de que todo sea registrado y nada quede librado al azar. 

Pero, al parecer, no todo lo que sucede entre los habitantes de la casa de Fleming y Entre Ríos, en Martínez, es tan controlable. Mejor dicho sí lo es, pero algunos "detalles" que escapan a la rigurosa supervisión de los productores dejan entrever cierto tono de artificio o de reserva en la dinámica del ciclo que, como todo reality show, vende como máximo atractivo la impronta de mostrar la realidad no modificada, tal cual es; aún cuando se trate de una realidad editada. 

¿Cómo es el caso de las emisiones que se hacen por Telefé? El material es editado en compactos de media hora para las transmisiones de lunes a viernes (ahora tres veces por día), y de una hora y media, para los especiales de los sábados. Las 24 horas diarias de grabación que captan todos los diálogos y las actividades de los participantes pueden verse por DirecTV en cuatro canales diferentes. 

Como tantos otros miles, Julio Ruvira es un televidente que no soportó la tentación y abonó los 25 pesos correspondientes para poder seguir por DirecTV, paso a paso, el desarrollo de la relación entre los competidores. El viernes pasado a la madrugada, alrededor de las tres, Ruvira estaba desvelado. Nada mejor como ver en qué andaban los chicos de "Gran Hermano", que ante su sorpresa, "estaban muy entretenidos comentando ciertos detalles del contrato que habían firmado con la producción. Algunos hasta llegaron a quejarse. Supongo que ese tipo de contratos tienen algún tipo de cláusula de silencio, pero no lo sé. Cuando el tema se ponía interesante, los cuatro canales comenzaron a transmitir, simultáneamente, imágenes del patio de la casa. Cerca de un minuto después todo volvió a la normalidad, y los participantes habían cambiado abruptamente de tema. Ahora, charlaban sobre comida o boludeces similares", contó Ruvira a data54. 

Respecto de este percance, Marcos Gorban, productor ejecutivo del ciclo, dijo que "se contrató a un equipo de catalogadores para que hicieran un seguimiento más exhaustivo de las emisiones durante las horas nocturnas, para que nada se escape" y sostuvo que a él no le consta que los chicos hubiesen cuestionado el contrato. Por otra parte, Gorban adujo que el abrupto cambio de imagen podría deberse a que "durante los horarios de menor audiencia se aprovecha para ajustar cámaras". 

Algo similar pasó durante la emisión del sábado pasado, día en que Soledad Silveyra -conductora del ciclo- dio a conocer las nominaciones, es decir, los nombres de las dos participantes candidatas a la eliminación -la rionegrina Lorena, apodada como "La Cardone" y la cordobesa Patricia-. (el próximo sábado, el público definirá cuál de las dos dejará la casa). La forma en que la conductora develó las nominaciones, sin duda, pretendía infundir un halo de suspenso en la audiencia: mencionó a los jóvenes uno por uno y dejó a las seleccionadas para el final. Una vez conocido el resultado final, Gastón comenzó a protestar por la manera en que Silveyra había mencionado los nombres. La queja no duró mucho al aire, ya que un fade out sacó a Gastón de plano para ir a una pausa. Hecho que Gorban definió como "una falla en los micrófonos que no merece tener tanta importancia". 

Si bien los comentarios que más se han escuchado son que la convivencia se prestó bastante aburrida y que recién en estos días se espera que levante un poco la temperatura, hay que reconocer el trabajo de los editores que intentan rescatar los momentos más emotivos. Tampoco hay que dejar de mencionar los esfuerzos de quienes están a cargo de la producción a la hora de pensar qué tópicos sugerentes tratarán los participantes para que haya más posibilidades de generar una charla, o en el mejor de los casos, una discusión interesante, que pueda dar letra para la historia del día. Las líneas que ya tiró la producción fueron: la infidelidad, las drogas, los amores, entre otros. La idea es que estos debates se generen de noche y a la tarde, franjas horarias que tienen mayor audiencia. 

Es posible que declaraciones del tipo "Si un hombre me propone sexo anal, lo abofeteo" o "Hace unos años, salí con un conocido entrenador de fútbol nacido en la misma provincia que un ex presidente", hayan surgido de estas directivas iniciales.   

Así y todo, "Gran Hermano" ya se ha instalado definitivamente en la pantalla con 14.8 puntos de rating y promete tener más acción en lo sucesivo, a pesar de cierta atmósfera de dudosa espontaneidad, de los desperfectos técnicos y de las temáticas inducidas. 

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